Notición: Spy Kids 4, el nuevo film de Robert Rodríguez, incorporará un sistema especial de tarjetas que serán repartidas entre la audiencia que desprenderán un olor determinado al frotarlas con la mano. Es lo que se conoce como sistema Aromascope. Según Rodríguez, este añadido no afectará al precio de la entrada y se podrá disfrutar de él en todas las salas en las que se proyecte la película, ya sea en 2D o 3D.
La película con Jessica Alba no será más que una peli de aventuras de niños para el verano, pero el aliciente de los olores la verdad es que llama la anteción:
La película con Jessica Alba no será más que una peli de aventuras de niños para el verano, pero el aliciente de los olores la verdad es que llama la anteción:
La moda de los olores comenzó con Gerónimo Stilton y su libro En el Reino de la Fantasía, que incorporaba en algunas páginas olores desde la fragancia de las rosas hasta el olor de humo. Pero no se me pasó por la cabeza que en el cine también se haría y eso que viendo alguna película imaginé cómo seria oler algunas fragancias, como por ejemplo en "Un toque de Canela", "El perfume" o "Como agua para chocolate".
Otra película completamente distinta de la que conocí su existencia hace unas semanas es Anonymous, en la que los nombre de Roland Emmerich y William Shakespeare en la misma frase producen, como poco, perplejidad. El director de Independence Day, 2012, Soldado Universal, Godzilla o cualquier película en la que una ciudad sea arrasada por la naturaleza en forma de olas gigantes, terremotos, lava y vientos huracanados, se pone serio con una historia que plantea la posibilidad de que William Shakespeare fuese un fraude. Una tesis la de Anonymous que, viniendo de quien viene, producirá escozor a más de uno.
Otra película completamente distinta de la que conocí su existencia hace unas semanas es Anonymous, en la que los nombre de Roland Emmerich y William Shakespeare en la misma frase producen, como poco, perplejidad. El director de Independence Day, 2012, Soldado Universal, Godzilla o cualquier película en la que una ciudad sea arrasada por la naturaleza en forma de olas gigantes, terremotos, lava y vientos huracanados, se pone serio con una historia que plantea la posibilidad de que William Shakespeare fuese un fraude. Una tesis la de Anonymous que, viniendo de quien viene, producirá escozor a más de uno.
Y hablando de Shakespeare, estas últimas semanas he visto dos Shakespeares completamente dispares. Un Shakespeare interpretado por Dean Lennox Kelly en la mítica serie británica Doctor Who. El otro, un histriónico mujeriego que viaja a España tras una mujer (Elena Anaya) y de esta manera conoce al mismísimo Cervantes, en una película con muy buenos actores pero que no llegó ni mucho menos a conseguir el efecto esperado, Miguel&William:

