sábado, 30 de abril de 2011

Un mundo feliz

En el avión de vuelta, una fila más allá, se sentó un hombre más o menos de mi edad, con una melena corta, rubia y una barba tupida del mismo color del cabello suave y sedoso. Uno de esos hombretones altos y fornidos, bien proporcionado, que le sacan la cabeza al resto de los mortales y en los que mis ojos se posan de vez en cuando sin poder controlarlo. Callado, reflexivo, de movimientos pausados. A su lado, una chica morena también alta, pero no lo suficiente como para besarlo sin tener que estirarse un poquito. El libro que llevaba en la mano, "Un mundo feliz" de Aldous Huxley me confirmó que ella no era holandesa.

Al día siguiente me hizo gracia encontrar esto en mi libro:


Si alguna vez os habéis planteado como resumiríais una novela en cuatro frases, quizá os interesaría este libro. Vaya a saber uno lo que se le pasó por la cabeza al sueco Henrik Lange, dibujante de cómic desde comienzos de los ’90 que de pronto se le ocurrió crear un libro resumiendo los grandes clásicos en apenas cuatro viñetas (3 considerando a la primera únicamente como el título). Quizás en vez de en cuatro viñetas hubiese estado mejor en ocho. Aún así me ha gustado por lo original de la idea.


Evidentemente, éste no es un libro para puristas pues quizá haya gente que se le quitarán las ganas de leer el original ya que, como ya saben la historia y su desenlace, ¿para qué perder el tiempo?. Es una forma de ir en contra del espíritu lector, pues no fomenta los valores propios de la lectura, como son la paciencia o la imaginación, es decir, la bibliofilia.

A pesar de que la lectura de "90 Clásicos para la literatura para gente con prisas" es muy amena y divertida, la idea de que sirva para que haya gente que hable de libros que no ha leído no me acaba de convencer. Quizá cambiando el título por "90 clásicos de la literatura en viñetas", para aquellos que ya han leído algunos y les apetece otro punto de vista, seria mejor.

Estos son algunos de los títulos que han llamado mi atención y que sirven de muestra:

miércoles, 27 de abril de 2011

Uno tras otro

 He vuelto a hacerlo, he empezado y acabado un libro en una tarde...

Esta tarde empecé y acabé "Cada siete olas" la segunda parte y continuación de "Contra el viento del norte" de Daniel Glattauer que leí hace tan solo una semana y me dejó "corpresa" (en castellano podría traducirse como con el corazón en un puño).

La narrativa de Daniel Glattauer es sencilla en la lectura pero sofisticada en la construcción. Transforma simples mensajes de correo electrónico en bellas cartas de amor, desamor, esperanzas y reproches en textos actuales con el añejo sabor de esas historia epistolares de hace siglos. Porque la historia que nos cuenta el escritor está ya escrita miles de veces. La grandiosidad de estos dos libros radica en la rapidez con la que nos adentramos en sus sentimientos y en la destreza con la que Glattauer nos detalla las formas de ser de los dos protagonistas. Lo que en nuestros mensajes es banalidad y linealidad de escritura, en la novela es versatilidad, belleza y maestría narrativa. Una maestría que nos hace saber de quién es cada correo sin necesidad de mirar el remite de cada uno de ellos al poco de leer unas cuantas páginas.

Con esta segunda parte he podido convivir un poco más con Emmy y Leo, y saber algo más de esas vidas que han calado hondo en sus lectores. Y con cierta envidia, que todo hay que decirlo, porque las obras de Glattauer realmente se viven en el momento en el que acabamos con su lectura...

Sonrío sólo con pensar en la cara que pondrá el bibliotecario cuando le devuelva mañana el libro! Ya le extrañó que le devolviera al día siguiente el primero, jeje! :)

A veces me fascina la magia con la que se van entrelazando mis lecturas unas con otras... en ocasiones están relacionadas porque pertenecen a un mismo estilo o tema, pero otras veces comparten nexos que escapan a mi entendimiento... que atribuyo a lo que yo llamo el AZAR y CAOS del universo...

Es el caso del libro que escogí para llevar de viaje a Amsterdam, "L'enganyada" de Thomas Mann me lo regaló mi hermana las pasadas navidades y como era delgadito podía llevarlo fácilmente en mi bolso. Rosalie van Tümmler es una viuda que acaba de cumplir 50 años y lleva una vida tranquila y respetable en el Düsseldorf de principios del siglo XX. Düsseldorf, la ciudad donde viven Emmi y Leo, los protagonistas de los libros de Glattauer y curiosamente, la ciudad desde donde volvimos en el viaje a Amsterdam de 2007. El joven y guapo Ken Keaton del que se enamora locamente Rosalie, y sobretodo su hija Anne me acompañaron cada noche antes de dormir, en los trenes, autobuses y aviones de este maravilloso viaje de Semana Santa. Un libro recomendable sobretodo por el final inesperado que me dejó completamente sorprendida. Y nada más, porque sinó desvelaría lo mejor de este clásico de Thomas Mann.

Antes de marchar de viaje a Amsterdam pude acabar algunos libros pendientes.  Llevaba casi un mes con "Nunca me abandones" de Kazuo Ishiguro y además de acabar de leerlo, ví la película enseguida. Aunque la película me gustó más, el autor consigue en el libro que vivas junto a los chicos protagonistas cómo van conociendo poco a poco, a medida que van creciendo, el misterio de quien son y cuál es su futuro... en cambio en la película en una pequeña charla una maestra les muestra su cruda realidad. El tema médico y humano es tratado de manera más duro en el film, pero en cambio muestra una visión más romántica respecto al amor y el sexo entre los protagonistas.

 "Las mujeres que escriben son peligrosas" de Esther Busquets es otro de los libros que tenía empezado y dejé colgado hace meses. En él  aparecen las vidas de muchas y grandes escritoras, mujeres que empezaron a escribir cuando era arriesgado hacerlo públicamente. Aparecen desde las hermanas Brontë, George Eliot, Simone de Beauvoir, Anna Frank, Anaïs Nin, Karen Blixen, Marguerite Yourcenar, Nadine Gordimer, Doris Lessing, Pearl S. Buck, Colette, Toni Morrison, Elfride Jelinek... una extensa e interesante lista centrada, eso sí, casi exclusivamente en la literatura europea y norteamericana.


También dispuse de tiempo para leer "Alimentar la mente" de Lewis Carroll que recomendó María. Se trata de una conferencia que dictó Carroll sobre la lectura y sus bondades, en clave de humor y genial por momentos. El segundo texto, "Ocho o nueve palabras sabias sobre escritura epistolar", es un texto amable, curioso, delirante y también lleno de humor. En él Carroll describe sus singulares prácticas a la hora de redactar y clasificar su correspondencia. Muchos de sus consejos, en esta época en que la escritura por carta parece casi no existir, siguen siendo útiles, pues lo son para las relaciones personales, y ¿por qué no? para la escritura de correo electrónico. Otra de esas coincidencias de las que hablaba antes, pues el libro siguiente fue "Contra el viento del norte" en el que Emmi y Leo crean una bonita relación a partir de sus correos electrónicos. Como curiosidad, esta edición contiene las ilustraciones en color que acompañaron a la edición inglesa de 1890.

Y ahora estoy leyendo un curioso libro: la solución definitiva para los que no tienen tiempo (o ganas) de leerse Los viajes de Gulliver, Orgullo y prejuicio o El gran Gatsby. Resume los libros más importantes del mundo en cuatro viñetas o en cinco frases graciosas. La novela en su más pura esencia, asi que puedes leer 90 libros en un par de horas. Una verdadera maravilla para la gente con prisa o para la que no le gusta mucho la lectura. Ilustrado por Henrik Lange, este libro es una divertida adquisición que añadir a cualquier librería, mesita de cafe o mesilla de noche...

Que os parece? He aprovechado bien esta semanita de vacaciones, verdad?

lunes, 25 de abril de 2011

Però jo vull córrer món!


Veig el mar, sento els estels, hi ha un arbre, riu mentre mou les arrels. Ja s'ha amagat el sol, la lluna està creixent, sento el cant d'un mussol, o potser és l'oreig del vent.
Però jo vull córrer món, jo vull anar amb el vent, vull conèixer altres terres, vull conèixer gent!
Gent com tu i com jo,gent sense raó camina si estàs amb mi i vols venir... Anem!
Hi ha gent que mira el sol, hi ha qui es mira el melic, hi ha gent que no en té prou, gent que ven el seu esperit.
Però jo vull córrer món...

Veo el mar, siento las estrellas, hay un arbol, rie mientras mueve las raíces. Ya se ha puesto el sol, la luna está creciente, siento el canto de un búho, o quizá és la brisa del viento.
Pero yo quiero correr mundo, yo quiero ir con el viento, quiero conocer otras tierras, quiero conocer gente! Gente como tu y como yo,gente sin razón camina si estás conmigo y quieres venir... Vamos!
Hay gente que mira el sol, hay quien se mira el ombligo, hay gente que no tiene suficiente, gente que vende su espíritu.
Pero yo quiero correr mundo...

viernes, 22 de abril de 2011

Feliz Sant Jordi!!!


Este año desde la lejanía os deseo que mañana tengáis un feliz Sant Jordi!

miércoles, 20 de abril de 2011

No recordaba la sensación de vacío...

No recordaba la sensación de vacío que queda tras leer un libro de un tirón... (profundo suspiro).

Tristeza, impotencia, añoranza... 
...cuando me siento así al acabar un libro o una serie que he disfrutado mucho...
...suelo decir que he quedado huérfana... 
...con una sensación de vacío...
...de un vacío que necesito volver a rellenar enseguida...

Aunque sigo días e incluso semanas recordando las emociones vividas en ese espacio de tiempo en el que he sido otras personas, he vivido una realidad diferente y he tenido sentimientos y experiencias diferentes a las mías...
Otherside's soulmate.

Así me siento tras acabar "Contra el viento del norte" de Daniel Glauttauer... tras experimentar en unas horas una montaña rusa de sensaciones... 

Les contaré un secreto: me ha llegado tanto porqué he vivido algo parecido un par de veces... 

En el instituto solía hacer dibujos fantasiosos y un día el chico que se sentaba en la misma mesa en el turno de noche, dejó escrito al lado del dibujo un comentario y una pregunta. Le agradecí el cumplido y le contesté. Durante meses estuvimos dejando mensajes el uno al otro. Algunos los debieron borrar las señoras de la limpieza y empezaron a ser más personales, así que dejábamos papeles enganchados bajo la mesa... Disfrutaba mucho de aquel tonteo inocente con un desconocido... él era muy sensible y caballeroso... emocionante... Le dí mi teléfono cuando me lo pidió... pero me asusté cuando llamó y propuso que nos viéramos... yo era demasiado joven y él tenía una voz profunda y sensual... mi inseguridad y cobardía lo estropearon todo... Mi intención nunca fue más allá del flirteo, de intercambiar pensamientos, de ser "su gatita" y sentir aquella emoción de esperar y recibir un nuevo mensaje suyo... Llegó el día en que dejamos de escribirnos y la verdad es que lo eché mucho de menos...

En la universidad también estuve escribiéndome casi un año con CK (Calvin Klein, como bromeaba él) a partir de unos emails que se cruzaron por equivocación. Aunque no pasó de una bonita amistad, guardo muy buen recuerdo de aquella relación por email.

Quizá por eso me gustan tanto las novelas epistolares...

PD: Ya tengo en mis manos la segunda parte "Cada siete olas"