Ese sábado iba a ser un día especial pero nunca imaginamos cuánto!
Quedamos el grupo de amigas al completo para visitar unas viñas y bodegas en Mollet de Peralada. De camino nos asustamos cuando los coches empezaron a frenar hasta quedar parados en la carretera general. Pronto entendimos qué ocurría: un perrito iba de lado a lado completamente desorientado. Empezamos a pitarle para que no cruzara hacia el otro carril pues los coches pasaban a gran velocidad, y cuando estuvo a nuestra altura, María, sin pensarlo dos veces preguntó: lo cojo? Miré por el retrovisor para asegurarme que no venía ningún coche que pudiera atropellar a María, y le dije que sí, que lo cogiera y lo metiera en el coche. Sólo pensar que lo podían atropellar allí mismo... María llamó al perrito y lo subió al coche, así de sencillo. Enseguida dejó de tiritar de miedo y se quedó tranquilito en la falda de María.
Y ahora qué? Qué haremos con el perrín? Decidimos llevar el perro a la visita concertada a "La vinyeta" y al volver preguntar en las masías cercanas del lugar donde lo recogimos si lo conocían o era de algún vecino.
Nos acompañó durante la visita a las viñas y la bodega que nos hizo Josep, el amo. El perrín estuvo en todo momento a nuestro lado, poniendo sus patitas en nuestras piernas pidiendo cariño e incluso estuvo jugando con unos niños que le pusieron el nombre de "Pelut".
Al acabar la visita y de vuelta a Girona preguntamos en las pocas masías de la zona y nadie conocía el perro. Incluso nos confirmaron nuestras sospechas, que un perrito sin collar y sólo por aquella zona poco poblada debía ser abandonado.
Por la tarde, en la Canis de Girona nos corroboraron que no llevaba chip, que tenía unos 3 o 4 añitos y no parecía tener ningún problema importante de salud. Nos explicaron las posibilidades que teníamos a partir de ese momento:
- ponernos en contacto con la protectora de animales de Figueres por si sus amos le estuvieran buscando y no fuera abandonado,
- encontrarle una nueva familia que quisiera adoptarlo,
- llevarlo el lunes a la protectora de animales de Figueres y que allí se encargaran de él, pero esa opción nos daba mucha pena...
El domingo colgamos en facebook unas fotos del "Pelut" y lo comentamos a todos los amigos y conocidos posibles. Se lo comenté incluso a la madre de mi chico, pues siempre había querido tener un perrín y como este es tan bueno pensé que seria el perro ideal.
El lunes me llamó para decir que se lo quedaba ella y que si no lo reclamaban y pasaba los días de prueba, se lo quedaría definitivamente. Nunca imaginamos encontrarle una familia tan rápido y estábamos encantadas porque así podíamos verlo e incluso de vez en cuanto ir a pasearlo. El "Pelut" se porta de maravilla: espera a salir para hacer sus necesidades, no tira de la correa cuando lo paseas, es súper cariñoso y obediente. Pero tenían un problema con él: ladraba a su marido y no se le acercaba. Hemos llegado a pensar que ha sido maltradado por algún hombre porque solo pide mimos a los niños y mujeres, y en cambio a los hombres no se acerca...
Así que el viernes nos pusimos en contacto con otra chica que estaba interesada en adoptar el perrito. El sábado, a pesar de lo mucho que le gustaba y el cariño que le cogió la madre de Jose, fuimos a buscar el "Pelut" y se lo llevamos a la nueva familia. Cuanto más tiempo lo tuviera ella peor porque se encariña uno más, y cuanto antes se acostumbrara a su nuevo hogar mejor. Así que ahora vivirá con una mujer que está separada y tiene un niño majísimo de ocho años que hace tiempo pensaban en adoptar un perro de la perrera. Seguro que serán los tres muy felices! :)
Nunca antes habíamos recogido un perro abandonado, y aún con los problemas y complicaciones que hemos tenido que ir resolviendo esta semana, ha merecido el esfuerzo de tod@s los que han colaborado. Nos sentimos orgullosas y afortunadas por haber hecho una buena obra y haber vivido esta experiencia. Nunca olvidaremos la aventura del "Pelut"!
Todas las fotos AQUÍ.




